Vaciado de fincas rústicas: graneros y dependencias agrícolas

Vaciado de fincas rústicas: graneros y dependencias agrícolas

Cuando se vacía una finca rústica, la casa es solo una parte. El grueso del trabajo suele estar en las dependencias: el granero, el pajar, el establo, la cuadra, el corral, la bodega, el cobertizo y el almacén. Son espacios que, tras años o generaciones de uso agrícola y ganadero, acumulan de todo. En RuralVac vaciamos la finca entera, no solo la vivienda, con los medios que ese volumen exige.

Cada dependencia tiene su contenido y su reto propio. Vamos a repasarlas.

El granero y el pajar

Graneros y pajares acumulan grano viejo, paja, sacos, herramientas, muebles arrinconados y a veces material de construcción. Suelen ser espacios altos, con acceso por escaleras o henares elevados que exigen bajar el contenido con cuidado.

Los vaciamos por completo y dejamos el espacio diáfano.

El establo, la cuadra y el corral

En establos, cuadras y corrales encontramos comederos, cercados, maquinaria ganadera, restos de pienso y, a menudo, restos orgánicos y malos olores. Además del vaciado, tratamos la limpieza y la desinfección para dejar el espacio salubre.

Es habitual en las fincas ganaderas de Osona, el Berguedà o el Ripollès.

La bodega y el celler

Las bodegas y cellers de las fincas rústicas guardan toneles, prensas, botellas, garrafas y material vinícola, sobre todo en el Priorat, la Terra Alta o el Bages. Retiramos todo con cuidado, valorando el material y los toneles con posible salida.

Dejamos la bodega vacía y lista para reformar o volver a usar.

El cobertizo, el almacén y la nave agrícola

Cobertizos, almacenes y naves agrícolas concentran maquinaria, depósitos, aperos, hierro y chatarra. Es donde más valor recuperable suele haber, y donde la valoración del metal puede reducir mucho el coste del vaciado.

Retiramos con medios de carga propios, incluso maquinaria pesada.

Buhardillas y sótanos

Las buhardillas y los sótanos de la casa rural guardan muebles antiguos, baúles, libros, textiles y objetos olvidados durante décadas. Aquí es donde más aparecen antigüedades y recuerdos, que apartamos para la familia.

Los vaciamos con cuidado, clasificando lo aprovechable y separando lo que tiene valor sentimental o de mercado.

Corrales, gallineros y anexos ganaderos

Además de establos y cuadras, muchas fincas rústicas tienen corrales, gallineros, conejeras y pequeños anexos ganaderos. Los vaciamos, retiramos cercados y comederos y limpiamos los restos, tratando los restos orgánicos con desinfección para devolver la salubridad al espacio.

Dejamos cada anexo despejado y listo para un nuevo uso, la venta o la reforma.

La chatarra y el hierro de los anexos

En los anexos de una finca rústica se acumula mucho hierro: rejas, herramientas, maquinaria vieja, depósitos, alambradas. Todo eso se valora como chatarra recuperable y se descuenta del presupuesto; a veces cubre buena parte del vaciado.

Le damos salida a gestor autorizado, con su documentación.

Residuos especiales del campo

Las fincas rústicas guardan fitosanitarios, aceites, gasoil y bidones que son residuos peligrosos. Los identificamos y los derivamos a gestor de residuos acreditado, con trazabilidad y certificado, sin mezclarlos con el resto.

Es una cuestión legal y ambiental que no descuidamos.

Un vaciado coordinado de toda la finca

La ventaja de contratar el vaciado de la casa y todas sus dependencias a un solo equipo es la coordinación: planificamos el orden, los accesos y los medios de carga para vaciar casa y anexos en una sola intervención.

Un único interlocutor se ocupa de todo, de la casa al último cobertizo.

Eras, patios y exteriores

Las eras, los patios y los exteriores de una finca rústica acumulan leña, material de construcción, maquinaria vieja, chatarra y trastos. Los despejamos por completo, valorando el metal recuperable, para entregar toda la finca ordenada por dentro y por fuera.

Una finca despejada por fuera se enseña y se vende mucho mejor.

Silos, depósitos y bidones

En los anexos agrícolas hay silos metálicos, depósitos de agua, gasoil o pienso y bidones. Retiramos y gestionamos los depósitos y los residuos que puedan contener conforme a la normativa, con gestor autorizado, sin abandonar ni verter nada.

Cada residuo sigue su vía y queda documentado.

El orden de trabajo importa

Vaciar una finca entera con todas sus dependencias no se improvisa: hay que decidir por dónde empezar, dónde estaciona el camión, cómo se baja el contenido de un henar elevado y en qué orden se vacían casa y anexos para no bloquear los accesos. Un buen orden de trabajo permite hacerlo en una sola intervención.

Por eso, antes de empezar, recorremos la finca, apuntamos qué hay en cada dependencia y trazamos un plan.

Reciclaje y entrega

Donamos y reutilizamos lo aprovechable, reciclamos el resto por materiales en la deixalleria y derivamos los residuos especiales a gestor autorizado, con certificado de gestión. Dejamos la finca diáfana y barrida.

Si tienes que vaciar una finca rústica con graneros, establos o bodegas en Cataluña, cuéntanoslo y te damos un presupuesto cerrado por toda la finca.

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